Luca Bartolomeo Paccioli, fue un célebre fraile franciscano y un prestigioso matemático nacido en Sansepolcro (Toscana, Italia) entre 1445 y 1447 y fallecido en el mismo pueblo entre 1514 y 1517. Dio clases en distintas universidades italianas, y fue amigo cercano de Leonardo da Vinci.
Escribió varias obras, pero nos interesa particularmente Summa de arithmetica, geometría, proportioni e proportionalita, que publicó en Venecia, en el año 1494 (dos años después de la llegada de Colón a América). Es un libro fundamentalmente matemático: de sus cinco partes, cuatro se refieren a aritmética, álgebra, matemática comercial y geometría. Pero la tercera, que contiene el tratado De computis et scripturis (De las cuentas y de las Escrituras), versa sobre la teneduría de libros, uno de los pilares de la contabilidad.
En De computis et scripturis, Pacioli explica los aspectos básicos del funcionamiento de la partida doble, método que ya estaba en uso en Venecia en el siglo XIV; de hecho, se la conoce también como método veneciano.
El fraile no fue, por tanto, el inventor del método balanceante. Tampoco fue el primero en escribir sobre el asunto, pero a él sí se debe su divulgación masiva. Hasta el momento sabemos que el primer autor sobre la contabilidad por partida doble fue el monje italiano Benedetto Cotrugli, cuyo libro fue preparado en 1458, pero no publicado sino hasta 1573, casi ochenta años después de Summa.
Como podemos apreciar, la partida doble se expande en pleno Renacimiento, período renovador y brillante para la cultura, el arte y las letras europeas entre la segunda mitad del siglo XV y la primera del XVI, caracterizado por una nueva concepción de la humanidad y preocupado por el saber en todos los ámbitos. Fueron también contemporáneos de Pacioli, entre varios otros destacados, Gütenberg (inventor de la imprenta de tipos móviles, 1397-1468), Miguel Ángel (1475-1564) y Rafael (1483-1520).
La partida doble surge para hacer posible el registro del floreciente comercio, colaborando así con su desarrollo. A la vez, es impulsada en su difusión por la misma actividad económica.
El hecho de que sea un método balanceante, en el que debe y haber siempre han de «cuadrar», no es mera casualidad. El cuadrado y la idea de balance o equilibrio son dos elementos típicos del Renacimiento, que pueden apreciarse en numerosas obras de arte. Un mero ejemplo de ello son los llamados cuadrados mágicos o sudokus de aquel tiempo:
Para quienes encuentran complicado el método veneciano, aquí va una explicación del Dr. Mario Biondi: «La contabilidad por partida doble puede demostrarse con un simple hecho: yo paso la lapicera de la mano derecha a la mano izquierda; he realizado un solo movimiento, pero la registración contable de ese hecho requiere dos pasos: primer paso concerniente a registrar que mi mano derecha no tiene más la lapicera, y segundo paso concerniente a registrar que mi mano izquierda, que no tenía nada, ahora tiene una lapicera»
Producto de un período de esplendor cultural y alejada, en consecuencia, de las imágenes aburridas con las que se la suele asociar, la partida doble responde a una visión renovadora y organizadora. A lo largo de cinco siglos ha experimentado ciertos cambios, pero continúa siendo hoy día la médula de la registración contable.

1 comentario:
Los HECHOS se dan antes y despues de "registrar", por Partida Doble (o cualquier otra técnica), son HECHOS reales. Tienen causas y efectos (mano derecha e izquierda¡¡¡). Conocer y comprender estos hechos requiere preguntarse ¿porqué se dan? ¿en donde? ¿para qué?. Ver más en //www.cienciadelacontabilidad.com
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